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Dentro de mi cabeza crujen los huesos, los músculos se enredan, se escuchan las conexiones, la electricidad quemando los sentidos, se pueden oír los engranajes secos y sucios de mi mandíbula estancada ente tanto diente y tanta encía, mientras en el fondo de mi garganta ,detrás de mi lengua se siente ese sabor a calma que
raspa con sus uñas por querer salir; es ahí cuando mi mano toma forma y peso, se levanta casi inerte y al llegar a lo mas alto se transforma en fuerza, en poder,se desliza entre el aire que hace todo mas lento y explota en otro ser, otro cráneo lleno de crujidos, de piel y huesos.
Y entonces hay este sonido:
"un ruido ro¡o de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos"
